Valeria PerassoBBC Mundo, Argentina
Las coronas fúnebres se alinean de a decenas en la sala del Congreso nacional, allí donde transcurre la ceremonia. Pero el olor embriagador, dulce y mortuorio no lo proveen los arreglos elegantes que enviaron personalidades e instituciones, sino las miles de rosas y claveles -individuales, humildes, apilados, desprolijos- que trajeron hasta aquí sus seguidores.
El adiós a los restos de la cantante argentina Mercedes Sosa es, ante todo, un velatorio de sus admiradores. De quienes la reconocen por su música y su militancia y llegaron hasta aquí para despedirse de "la Mami", "la Negra", "la Voz".
Hacen fila ordenada de medio kilómetro desde la mañana del domingo y esperan su turno para entrar a la sala y circular sin detenerse ante el cajón abierto. Entre los cortinados rojos del Salón de los Pasos Perdidos todo es flores y silencio.( Leer más )
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